Valentina Ampuero y Krishna Contreras, ingresan al aula juntas como gran parte de su vida estudiantil. Se sientan nerviosas, solas junto a la intérprete de lenguaje de señas y la supervisora de la Prueba de Selección Universitaria (PSU), ya que se dispuso salas aparte para los centenares de alumnos de con necesidades educativas especiales, que así como ellas, también rindieron el examen de ingreso a la Educación Superior. Ambas jóvenes tienen hipoacusia (sordera), lo que no fue impedimento para desarrollar sus estudios básicos y medios como parte del Programa de Integración Escolar (PIE) y hoy soñar con estudiar una carrera al igual que miles de jóvenes de todo el país.

Clara demostración de que es posible que este tipo de alumnos ingresen, avancen y terminen con sus estudios, siendo parte de como cualquier otro niños o niña de las aulas de los establecimientos públicos de la Corporación Municipal de Desarrollo Social (CMDS). “Yo estudio en el Liceo Domingo Herrera, B-13, me siento tranquila, estuve un poco nerviosa al principio, pero ahora con mi mente clara. Lo que fue Cuarto Medio acá fue muy especial. Cuando llegamos era la primera vez que había sordos, fuimos avanzando, con un único objetivo de llegar a la universidad… subimos las notas para lograrlo. Quiero ser docente básica, para enseñarle a niños sordos desde pequeños, acá nunca se ha visto una profesora sorda”, explica Krishna.

Valentina, por su lado, asegura que “es la primera vez que rindo la PSU, me preparé junto a mi compañera, ha sido muy importante, traté de responder todas las preguntas y espero que me vaya bien, pero estoy feliz de haber llegado hasta acá”.

INCLUSIÓN    

Alejandro Rojo, Encargado del Programa de Apoyo Integral al Estudiante de CMDS, asegura que “esto es un logro de las familias que han acompañado a las chiquillas en toda su vida estudiantil, de diferentes equipos del Programa de Integración Escolar (PIE). Ellas partieron en un establecimiento de particular subvencionado, pasaron a la Escuela Rómulo Peña de donde egresaron para llegar al Liceo B-13 que las acogió y hoy las entrega a la vida con hartas herramientas, un equipo PIE ha estado detrás de ellas y  con esto demostramos que niños y niñas con necesidades educativas especiales pueden ingresar y progresar, pero lo más importante egresar y rendir la PSU…enfrentar la sociedad, demostramos que es posible este proceso”.

La directora del Liceo B-13, Raquel Cea, explica que, “ellas llevan años con nosotros, han sido formadas en nuestras aulas. Hace muy poco las felicitábamos junto a otros alumnos que egresan de Cuarto Medio que inician una nueva etapa y es grato para nosotros saber que con ellas también hemos entregado herramientas que le sirvan para enfrentar la sociedad y para que cumplan sus sueños de ser profesoras, ya que ambas quieren ser profesoras”.

Valentina y Krishna son quizás uno delos mejores ejemplos de inclusión de niños y niñas con necesidades educativas especiales, aspectos que fueron retratados en el cortometraje “Vuelo de Voz” con el que el Liceo B-13  ganó este año el Festival  de Cine Ojo de Pescado en Valparaíso, así como ellas son más de cinco mil niños y niñas que son parte del Programa de Integración Escolar, que ha sido fuertemente impulsado por la Alcaldesa Karen Rojo y que hoy tiene a más de 300 jóvenes como ellas egresando de Cuarto Medio y rindiendo la PSU con el sueño de una misma inclusión en el mundo universitario.

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